judíos talmúdicos crímenes rituales
El Escenario Talmúdico
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No Son Humanos

Los asesinatos rituales de los judíos perpetrados a la humanidad bajo el mandato de, 'El Pacto'

Antes de continuar es recomendable tener en claro los conceptos de Demonio Judío

Crímenes Rituales

Se conocen los asesinatos rituales de los judíos desde hace miles de años. Son tan antiguos como los judíos mismos. Los gentiles han transmitido este conocimiento de una generación a otra, y ha llegado hasta nosotros a través de diversos escritos. Se los conoce en cualquier lugar de la nación, hasta en los más apartados pueblos. El abuelo los relató a los nietos, quienes hicieron lo propio con sus hijos, hasta llegar hoy hasta nosotros.

Lo mismo sucede en otras naciones. En cualquier parte del mundo en que se encuentre un cuerpo con marcas de haber sufrido un crimen ritual, la acusación se levanta inmediata y ruidosamente. Esta acusación se hace solamente contra los judíos. Cientos y cientos de naciones, tribus y razas viven en la Tierra, pero nadie pensó en acusarlos de asesinatos planificados de niños, o de calificarlos de asesinos. Todos los pueblos lanzaron estas acusaciones solamente contra los judíos. Y muchos grandes hombres hicieron tales acusaciones. El Dr. Martin Lutero escribe en su libro De los judíos y sus mentiras: “Apuñalaron y pincharon el cuerpo del joven Simón de Trento.”

También asesinaron otros niños... El sol nunca brilló sobre gente más sedienta de sangre y más vengativa que ellos, quienes se imaginan ser el pueblo de Dios y que desea y piensa que debe aplastar y asesinar lo gentil. José Jesucristo, el Predicador Todopoderoso de Nazaret, habló así a los judíos: “¿Por qué no entendéis mi lenguaje? ¿Por qué no podéis oír mi palabra? Vosotros tenéis por padre al Diablo, y queréis hacer los deseos de vuestro padre. Él es homicida desde el principio.”e (Juan, 8)







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Asesinato Ritual

Der Stürmer conoció al judío en la confesión que el Dr. Conrad Alberti Sittenfeld, un judío, hizo en 1899 en el Nro. 12 de la revista Gesellschaft (Sociedad): “Una de las cualidades más peligrosas del judío es su brutal, directa y bárbara intolerancia. No se puede practicar una tiranía peor que aquella ejercida por la camarilla judía. Si se quiere ir contra ellos, usan, sin dudarlo, métodos brutales para aplastar el intento. El judío trata de destruir a su enemigo principalmente en el área mental, de esa manera destruye su base material, mina su existencia civil. El boicot, la forma más vil entre todas las represalias, es característicamente judío.”


Las Leyes del Talmud

Si usted quiere conocer y comprender por qué los judíos pueden cometer crímenes tan insanos como los asesinatos rituales, debe empezar por enterarse de los secretos judíos. Debe aprender las enseñanzas del Talmud entre otras. Estas leyes y enseñanzas son la prueba de que los judíos se sienten superiores a las demás naciones, que han declarado la guerra a las demás razas y que son los enemigos jurados de toda la humanidad no judía. Inclusive Tácito, el historiador romano que vivió poco tiempo después de Cristo (55-120 d.C.) escribe: ‘‘Los judíos son una raza que odia a los dioses y al género humano. Sus leyes están en oposición a las de los mortales. Desprecian lo que para nosotros es sagrado. Sus les incitan a cometer actos que nos horrorizan.” (Historiador V, 3-8).

Al judío no se le escapa que si el mundo no-judío conociese sus leyes y descubriese sus planes, estaría perdido y esto va a pasar próximamente. Por eso, con amenaza de muerte prohíbe su traducción y su publicación [Sanhedrin 59va.: “El Rabbi Jochanan dice: un goi (no judío) que escudriña dentro de la ley es culpable de muerte.” (El Talmud desenmascarado, de J.B. Pranaitis, pág. 98)] Un catedrático muy conocido, el judío Dibre David escribe: “Si los gentiles supieran lo que estamos enseñando en contra de ellos, nos matarían.” Las leyes secretas judías están basadas en el principio fundamental que establece: “Sólo el judío es humano. En contraste, todos los demás no-judíos son animales. Son bestias con forma humana. Cualquier cosa es permitido que esté en contra de ellos. El judío puede mentirles, trampearlos y robarlos. Puede violarlos y asesinarlos.” Hay cientos de pasajes en el Talmud en el que los no-judíos están descritos como animales. Algunos de ellos puede leerlos en https://eldiariodeadolf.com/el-talmud.

Para que el judío nunca olvide que está tratando con animales, se le recuerda esto en todo momento: en lo que atañe a la comida, a la muerte, y hasta a las relaciones sexuales. El Talmud enseña: “Si come con un gentil, es lo mismo que si lo hiciera con un animal.” (Tosapoth, Jebamoth, 94 b) “Si el judío tiene a su servicio un sirviente no-judío que muere, no se le debe expresar simpatía ni compasión al judío; se le debe decir: Dios reemplazará tu pérdida, de la misma manera como si hubiese perdido a uno de sus bueyes o burros.” (Iore Dea, 377, 1) “Las relaciones sexuales entre gentiles no difieren de las relaciones entre animales.” (Talmud, Sanhedrin, 74 b)

En el Talmud está escrito todo sobre los asesinatos de gentiles:

1) “Se permite tomar el cuerpo y la vida de un gentil.” (Sepher ikkarim, 111 o 25)

2) “Es la ley matar a cualquiera que niegue la Torah. Los cristianos pertenecen a aquellos que niegan la Torah.” (Choschen Hammischpat, Haga, 425, 5)

3) “Cada judío que vierte la sangre de los impíos (no-judíos) , está procediendo como si hiciera un sacrificio a Dios.” (Talmud, Bammidber raba, c. 21 y Jalkut, 772)

Estas leyes del Talmud y de la Torah, les fueron dadas a los judíos hace más de tres mil años. Son tan válidas hoy como lo eran entonces. Esta es la manera como se les enseña a los judíos desde la infancia. El resultado está frente a nosotros: es el asesinato ritual judío.


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Acusaciones de homicidio ritual en el siglo XV

Recientemente, en Italia, Ariel Toaff, un profesor universitario israelí publicó polémica el libro Ebrei d'Europa e Pasque di Sangue, donde dio a conocer algunas acusaciones del pasado contra los judíos por sus rituales eran ciertas. Fue duramente criticado y tuvo que cancelar su libro.

Mapa: Acusaciones de homicidio ritual en el siglo XV

El judío no es solamente el asesino del gentil en teoría. Su historia prueba que lleva a la práctica lo que predica. La historia del pueblo judío es una cadena ininterrumpida de asesinatos en masa y baños de sangre.

1) En Egipto los judíos se regocijaron con la matanza que su ángel de la muerte había infligido a seres humanos recién nacidos y a animales.

2) Los extremos a los cuales pueden llegar los judíos fue demostrado en Persia en donde el judío Mordecai y la judía Esther mandaron asesinar a 75.800 persas antisemitas. Colgaron al antisemita Haman, ministro del rey Xerxes de Persia, juntamente con sus diez hijos. Celebraron esta victoria sangrienta y hasta este día la siguen celebrando durante la Fiesta del Purim. (Esther 9, 6 y ss.)

3) En los años 115-117 d.C., los judíos se sublevaron contra su líder Bar Kochba, en la isla de Cyrene, asesinaron a 220.000 (¡!) no-judíos, los serrucharon y los picaron, bebieron su sangre, y comieron su sangrienta carne cruda. (Dio Cassius: Historia de Roma XVIII, 32)

4) Los judíos realizaron la subversión de 1917 en Rusia e instalaron el bolchevismo bajo la conducción de Trotsky, Zinoviev y numerosos judíos; un total de 35.000.000 (¡!) (el bolchevismo en realidad mato mas de 122.000.000 personas con el paso del tiempo) de personas fueron fusiladas, sacrificadas torturadas y muertas de hambre.

5) En Hungría, bajo la conducción del judío bolchevique Bela Kuhn se preparó una horrible masacre en donde decenas de miles de no-judíos fueron asesinados.

6) En la Rusia soviética de los judíos bolcheviques, todos los días, como cosa corriente, se llevan a cabo asesinatos en masa. Los ejecutores son casi siempre hombres o mujeres judíos. Los judíos son maestros para inventar nuevos métodos de tortura. Les produce el mayor placer dejar que los gentiles mueran bajo torturas.

Reporteros ingleses escriben que a menudo los ejecutores chinos no podían llevar a cabo algunas torturas y matanzas: temblaban y no podían continuar. No hay dudas de que judíos y judías tomaron su lugar. La historia de los judíos está escrita con sangre. Con la sangre de los no-judíos. Prueba que el judío es extremadamente cruel pero al mismo tiempo es un gran cobarde. El judío no es un soldado nato: es un sádico nato y un asesino nato.


La ley del sacrificio humano

Desde hace mucho tiempo Der Stürmer trató de encontrar la ley actual del asesinato ritual, la ley del sacrificio humano. Finalmente lo logró. En un juicio en que Julius Streicher y Karl Holz fueron procesados (por ofender a la Sociedad Religiosa Judía) se propuso que llamaran como testigo al Dr. Erich Bischoff. El Dr. Bischoff compareció. Es el principal experto alemán en leyes del Talmud. Dedicó su vida entera al estudio de los libros de leyes judíos. El Dr. Bischoff trajo consigo la traducción de una ley judía secreta que clarificaba de un trazo la cuestión del asesinato ritual. Proviene del libro de Sohar. Este libro es considerado sagrado por los judíos. Los judíos del este se ajustan principalmente a estas leyes. En el libro de Zohar (un compañero del Talmud) está escrito: “Además hay una ley que concierne a la matanza de extranjeros que son iguales a las bestias. Esta matanza debe ser efectuada de manera legal y válida. Los que no siguen las leyes religiosas judías deben ser ofrecidos a Dios como sacrificio. Es a ellos a quienes se refiere el Salmo 44, 22: Si, por causa de ustedes somos muertos a lo largo de todo el día; somos contados como ovejas que van al matadero.” (Thikunne Sohar, edición Berdiwitsch 88 b)

El Dr. Erich Bischoff se declaró dispuesto a ofrecer una opinión sobre esta ley escrita de asesinato ritual. Sin embargo fue descartada. No fue admitida por la corte por miedo a parcialidad (¡!)

El sacerdote católico, el Dr. Gottsberger tomó su lugar. Los defensores le alcanzaron la antes mencionada ley escrita en hebreo y en alemán. El Dr. Gottsberger estaba molesto y confuso. Después de una larga consideración declaró que no estaba en condiciones de dar una opinión sobre la ley de sacrificio humano. Debido a esto Julius Streicher y Karl Holz fueron sentenciados a varios meses de prisión. Más tarde, no obstante, el Dr. Bischoff (en el juicio del 30 de octubre al 4 de noviembre de 1931) estableció la correcta traducción de esta ley.

La traducción y publicación de la ley de sacrificios humanos es el golpe más fuerte recibido por los judíos en esta cuestión. Esta ley ordena a los judíos a carnear a los no-judíos. Esto debe hacerse de manera válida y legal. Esto significa que os gentiles deben ser sacrificados de la misma forma que los animales. Deben ser sacrificados al dios judío Baal. De esta manera estamos frente a una ley que no solamente permite la práctica del asesinato ritual, sino que lo ordena.


Confesiones Judías

En 1803 el ex-Rabbi Neófito publicó un libro sensacional en lengua moldava. En él da detalles sobre el terrible secreto judío del misterio de la sangre. Este libro fue traducido en 1843 al griego y más tarde, en 1883, al italiano, bajo el titulo: Il sangue cristiano nei riti ebraici della moderna sinagoga (La sangre de los cristianos en rituales judíos de la sinagoga moderna). En la página 19 de dicha obra el judío Teófito confiesa cómo fue iniciado en el conocimiento del asesinato ritual y se le explicó la forma en que los judíos durante miles de años lo ocultaron a los ojos del mundo gentil. Teófito escribe:

Este secreto de la sangre no es conocido por todos los judíos, sino solamente por los Chakam (doctores) o por los Rabbis o eruditos, (quienes controlan el sionismo e Israel, engañando así a su propio pueblo judío) quienes llevan el título de conservatori del misterio del sangue (conservadores del misterio de la sangre) Lo transmiten por vía oral a los padres judíos. A su vez éstos lo revelan a sus hijos, quienes lo consideran un gran honor. Al mismo tiempo profieren terribles amenazas de castigos si alguno de ellos traiciona este secreto.
Cuando tenía trece años de edad, recuerda Teófito, mi padre me tomó aparte, me llevó a una habitación donde nadie pudiera oírnos, y después de describirme su odio por los cristianos, me enseñó que Dios había ordenado una matanza de cristianos y que se debía recoger su sangre... “Hijo mío - dijo mientras me besaba - con esta confesión puse mi confianza en ti.” Con estas palabras puso una corona sobre mi cabeza y me explicó el secreto de la sangre, añadiendo que Jehová (con quienes los judíos pactaron para esclavizar la humanidad) se lo había recibido a los hebreos y les había ordenado ponerlo en práctica... En el futuro yo sería poseedor del más importante secreto de la religión hebrea... Por consiguiente, se me hicieron las mismas recomendaciones, maldiciones y amenazas en el caso de yo revelar este tremendo secreto a quienquiera que fuese, ni a mi madre, ni a mi hermana, ni a mis hermanos, ni a la futura cuñada: solamente debía decirlo a uno de mis futuros hijos, al que fuera más sabio, más vehemente, más apropiado. De esta manera el secreto se hereda de padre a hijo, hasta el más lejano descendiente.

Esta es una parte de la confesión del ex-Rabbi y luego monje Teófito. Comparando con otras confesiones, uno se encuentra con notables coincidencias en los siguientes puntos:

1) Las leyes reclaman que los judíos carneen a los no-judíos de vez en cuando (las leyes del Talmud y la ley del sacrificio humano)

2) El sacrificio debe tener lugar principalmente:

a) Durante el Festival de Purim.

b) Durante el Festival de la Pascua Judía (Pesach)

Se manda a los judíos que asesinen a un adulto no-judío para el Purim, y a un niño para el Pesach El niño no debe tener más de siete años de edad y debe morir en agonía (¡!)

3) La sangre de la víctima debe ser violentamente drenada, deberá usarse durante el Pesach con el vino y en el matzá. Esto significa que una pequeña parte de la sangre se mezcla en la masa y en el vino. Este acto deberá realizarlo el padre judío.

4) Este acto se realiza de la siguiente manera: el padre vuelca unas gotas de sangre fresca, seca o pulverizada en un vaso, sumerge un dedo de su mano izquierda en él y rocía (bendice) todo lo que está sobre la mesa, mientras dice: “Dam Issardia chynim heroff Jsyn porech harbe hossen maschus pohorus” (Erod VII, 12) cuya traducción es: “Por lo tanto rogamos a Dios que mande aquí abajo diez plagas a todos los enemigos de la religión judía”, y se refiere tanto así como a los cristianos como al resto de la humanidad no-judía.
Luego cenan y más tarde el padre exclama: “¡Sfach, chaba, moscho Kol hagoym!” cuya traducción es: “¡Así como el niño cuya sangre ha sido mezclada al pan y al vino puedan todos los goyim (no-judíos) quemarse en el infierno!” Este malvado ritual judío es sospechosamente parecido a la comunión católica. En ésta se toma vino en lugar de sangre, y pan en lugar del cuerpo. Lo que los cristianos hacen simbólicamente, los judíos lo hacen con toda realidad, esa es la única diferencia.

5) El ritual de sangre también se usa de otras maneras:

a) La joven pareja de recién casados recibe un huevo cocido duro, y se lo sazona con sangre seca pulverizada.

b) También se da esto a la mujer embarazada para facilitar el momento del nacimiento.

c) Se mezcla la sangre con clara de huevo, se pone un género de hilo y luego éste se coloca sobre el pecho de los judíos muertos para que puedan entrar al cielo sin expiación.

d) Durante la circuncisión se espolvorea con sangre seca la herida para que cicatrice pronto.

La sangre también puede ser utilizada en forma líquida:

e) Si usted sumerge frutas o verduras en ella y luego las come (Talmud, Schuldran arch orach cajjim 158, 4) o bien:

f) Si un judío moribundo o decrépito puede ser salvado con ello (Iore Deah 155, 3) (ya que los judíos tienen una superstición originada en Oriente y creen que la gente vieja puede rejuvenecer al tomar sangre proveniente de niños pequeños)

6) El sobrante de sangre se preserva con el mayor de los cuidados por los Rabbis locales y es vendida en pequeñas botellas por judíos autorizados, a las sinagogas vecinas. Los Rabbis certifican que la sangre es genuina y pura de cristiano.

7) El asesinato ritual y el misterio de la sangre es reconocido por todos los judíos talmúdicos, y practicado siempre que sea posible. El judío cree que será expiado por ello.



Asesinato del Purim


El asesinato ritual durante el Purim se comete sobre gentiles adultos. Se prefieren los hombres y las mujeres fuertes. El Festival de Purim se celebra anualmente en febrero o marzo. Se efectúa en conmemoración de los 75.000 persas antisemitas masacrados por los judíos. Esta matanza ocurrió, como señalamos, bajo el rey persa Ahasuero (Xerxes) Este tenía un ministro (Haman) que había reconocido el peligro que representaban los judíos y por ende quería expulsarlos. La judía Esther, que era la prostituta del rey, lo convenció que en lugar de hacer aquello, colgara a Haman y a sus diez hijos.

Luego de eso vino la matanza de los 75.000 persas antisemitas por la mano del judío Mordecai. Al día siguiente los judíos celebraron con ruidosas festividades que aún son observadas como la Fiesta del Purim hasta nuestros días.

Durante este festival los judíos generalmente se ponen completamente ebrios.

Esto ocurre particularmente en las reuniones de judíos ortodoxos. Durante estas orgías se teatraliza el asesinato de Haman recreado por los judíos en ese momento. Una efigie de Haman se coloca sobre el escenario, y luego se lo cuelga mientras que los judíos maldicen y lanzan hechizos (dirigidos a los goyim)

El Talmud ordena a los judíos exclamar fuertemente: “¡Que Haman y los gentiles sean maldecidos! ¡Que Mordecai y todos los judíos sean bendecidos!” (Talmud, orach cajjim 690, 16) Finalmente los judíos arrojan piedras contra la efigie y lo apuñalan con cuchillos.

En 1764, los judíos de Monastyr (Rusia) celebraron el Purim con un Haman vivo. El posadero judío Moscho, de Michalkowetz, había traído en su carreta a un granjero (Adam-ko) ebrio para el festival. Los judíos le sacaron la ropa, celebraron su festival, lo vistieron como Haman y le dieron una golpiza salvaje. También lo quemaron en la espalda, y cuando Adam-ko llegó a su casa, totalmente ebrio, se quejó de fuertes dolores, muriendo al día siguiente. El judío Moscho lo había envenenado para que no pudiera nunca revelar a nadie la clase de fiesta que era el Purim.

El caso se llevó a juicio y el judío Moscho fue sentenciado a muerte (los documentos de este proceso concerniente al Festival del Purim fueron guardados por las autoridades de Kammetz hasta que los bolcheviques hicieron la revolución, para luego ser destruidos por los judíos). Hasta día de hoy, habrían destruido cientos de miles de documentos.

Aún hoy los judíos celebran similares Festivales del Purim en todos los lugares del mundo.




Asesinato ritual de Pesach


El asesinato ritual en tiempo de Pesach es similar en ciertos aspectos a la Fiesta del Purim. La Fiesta del Purim conmemora el día de la matanza persa, mientras que el Pesach conmemora el día en que Cristo fue asesinado. En la Fiesta del Purim los judíos asesinan a un gentil adulto en reemplazo de Haman, mientras que en Pesach asesinan a un inocente niño gentil en vez de Cristo. El crimen del Purim es generalmente una simple y pura matanza pero el asesinato de Pesach es en general un crimen tortuoso. En ambos casos, no obstante, el objeto es la obtención de sangre para usos rituales. En los dos casos los crímenes se cometen como consecuencia del deseo de matar y torturar que les inspira el odio que tienen a los gentiles.

Pero el sacrificio de un ser humano durante Pesach, ha existido no solamente a partir de la muerte de Cristo. Es tan antiguo como la raza judía misma. Durante cientos de años tuvieron la costumbre de sacrificar un cordero, un gallo, o un mono en lugar de un gentil durante este festival. El cordero se usa como sustituto de un inocente gentil.

Ejemplos típicos de asesinatos rituales en Pesach son:

a. La confesión de la judía Ben Noud

Ben Noud, nacida en Alepo, le confesó al orientalista francés, el conde Durfort-Civrac que a la edad de siete años (en 1826) había viajado desde Lattakia hasta Antioquía, y allí, mientras se hospedaba en casa de unos judíos presenció cómo éstos colgaban desde el cielo raso a dos niños por sus pies. Uno de los niños tenía unos cinco años, y el otro alrededor de doce. Asustada por este espectáculo corrió hacia la casa de su tía y le contó lo que había visto. La tía se burló de ella, y le explicó que probablemente eran dos niños traviesos recibiendo un castigo merecido Para distraerla, la tía de Ben Noud la mandó al bazar. Cuando volvió, los dos cuerpos habían desaparecido, pero notó un recipiente de bronce en el piso, que los árabes llaman laghen, completamente lleno de sangre.

b. La confesión del judío Emanuel de Génova

En épocas tan lejanas, como la del año 1600, había gente que defendía a los judíos. Tomaron a los judíos bajo su protección, y escribieron libros a su favor. El Dr. Eck, oponente de Martin Lutero, replicó a estos defensores de los judíos, quienes habían escrito un tratado en el cual se afirmaba que no había tales crímenes rituales, y que se les hacía una grave injusticia a los judíos. El libro del Dr. Eck escrito en contestación a eso, se titulaba: Ains Judenbuchlein Verlegunz (El pequeño libro sobre los judíos) Fue impreso en Ingolstadt en 1541 por Alexander Weissenhorn. En este libro el Dr. Eck publicaba una confesión hecha por un judío convertido al cristianismo. El Dr. Eck escribe:

Porque él (el autor pro-judío) recuerda que ningún judío bautizado jamás reconoció ni acepto tales crímenes como suyos. Yo les replico: no todos los judíos son culpables de esos crímenes ya que saben muy bien cuál es el precio que hay que pagar por ellos. Por lo tanto, pocos judíos han tomado parte en esos asesinatos. Además no es cierto que ningún judío bautizado haya reconocido la existencia del asesinato de un niño.

Por ejemplo, Emanuel, (bautizado en el año del Señor de 1456), hijo del Dr. Solomon de Génova testificó en el caso del martirio infligido a dos niños cristianos, después de su conversión al cristianismo. Uno de estos casos fue catalogado como de oídas. Relató como el maestro Simón de Ancona, un médico profesional, había decapitado a un niño. La cabeza del niño había sido entonces arrastrada hasta la calle por un perro. Agentes oficiales siguieron el rastro de las manchas de sangre y descubrieron el cuerpo del niño en la casa del judío, yaciendo en una tina. Sin embargo, el judío pudo escapar por mar. El otro crimen que vio con sus propios ojos en Sanoa, provincia de la República de Génova, fue el siguiente, según su versión:


Los macabros rabinos judíos a merced de su dios

“Mi padre me llevó a una casa en donde estaban reunidos ocho judíos. Hicieron, un juramento, en el cual se comprometieron a sufrir la muerte o a matarse antes de confesar el hecho que estaban por cometer. Después de eso hicieron entrar a una niña cristiana de dos años de edad. Un judío le sostuvo su brazo derecho, otro el izquierdo y un tercero colocó su cabeza de manera que el cuerpo formara una cruz. El cuarto violador tenía una aguja o escalpelo afilado, puntiagudo y muy largo, en su mano. Con eso apuñaló a la niña desde el estómago hasta el corazón. Rápidamente sacó la aguja y volvió a hundirla de modo que la sangre fluyera libremente de las heridas hacia un recipiente ubicado debajo. Esta operación se repitió hasta que la niña murió. Luego tiraron el cuerpo dentro de una habitación secreta. Más tarde, sumergieron tajadas de manzanas, peras, u otras frutas en la sangre y se las comieron.”

El mismo Emanuel comió algunos pedazos. Este hecho le pareció tan nauseabundo que no le fue posible comer durante dos días. Sentía como si sus intestinos quisieran salir de su cuerpo. Manifestó haber tenido esta sensación antes y después de su bautismo que tuvo lugar en la localidad de Valle, en Castilla. Esta confesión la hizo frente al obispo de Lucena, al maestro Garsías de Boamont, ante el señor Peter Basques, decano de Compostella, al Sr. Pedro Vela, guardián, y Pedro Martin de Gnetario, escribano público y secretario del obispo. Esta historia se pudo comprobar gracias a documentos conservados por los monjes franciscanos. En el momento de su bautismo Emanuel fue acristianado con el nombre de Francisco.



La horrible muerte del padre Thomas


Esto ocurrió en Damasco, a principios de febrero del año 1840. Los judíos estaban preparando la Fiesta del Purim que tendría lugar el 15 de febrero de 1840. En la tarde del 5 de febrero el sacerdote capuchino Thomas fue llamado para que atendiera a un niño enfermo. El sacerdote tenía gran prestigio como médico. Era respetado y amado como un santo. Cuando volvía de hacer esta visita fue invitado por su amigo (¡!) el rico judío David Aran a ingresar a su casa. El padre Thomas aceptó. En cuanto entró los judíos lo atacaron, lo amordazaron y lo ataron fuertemente. Luego lo arrastraron hasta una habitación secreta y mandaron buscar al barbero judío Soliman. El sacerdote fue colocado sobre una mesa, su cabeza colgando sobre una vasija de cobre. El barbero tomó al sacerdote por la barba, el judío Aaron Arari sostuvo su cabeza y el hermano David Arari (¡el amigo del sacerdote!) cortó su garganta. La sangre fue recogida en la vasija de cobre y luego guardada en botellas.

Poco tiempo después el sirviente del sacerdote, Ibrahim Amara, apareció en el ghetto judío. Los hermanos judíos Arari que estaban parados frente a la casa, le dijeron: “Entra, tu amo está con nosotros.” Ibrahim Amara fue asesinado de la misma manera que lo había sido su amo, el padre Thomas.

Al día siguiente se notó la ausencia del padre, y naturalmente comenzó su búsqueda. El barbero Soliman resultó sospechoso ya que se le encontraron papeles que pertenecían al sacerdote. El cónsul francés Ratti-Menton, bajo quien había servido el sacerdote, y el comisario Pascha, comenzaron la investigación. Soliman confesó ampliamente y fue condenado. Se encontraron rastros de sangre y partes del cuerpo del sacerdote y de su sirviente en las cloacas. Después de este hallazgo se arrestó a todos los que habían participado del crimen, confesando todos los detalles tres de ellos. Eran: Mourad el Fath’al, el sirviente gentil de David Arari, y los judíos Aslam-Farkhi y Mousa Abou el Afieh. El último de los nombrados era un Rabbi. Confesó que él en persona había llevado la sangre que se había guardado en botellas al gran Rabbi Yakoub el Antabí. Después de una investigación minuciosa, los tres judíos que confesaron su participación fueron perdonados. Otros diez que también habían sido cómplices, fueron sentenciados a muerte. Sus nombres eran: David Arari, Aaron Arari, Isaac Arari, el Rabbi Bokhor Youda (llamado Salonikli), Mehir Farkhi, Mourad Farkhi, Aaron Stambouli, Isaac Picciotto, Yacoub Abov el Afieh y Youcef Menahem Farkhi.

Mientras tanto, la historia del asesinato y del juicio fue publicada por la prensa de toda Europa. En lugar de condenar este asesinato salvaje y exigir una investigación a fondo así como el castigo correspondiente, la judería hizo todo lo contrario. Se unieron a sus hermanos de raza y les ofrecieron un total amparo. Se organizaron colectas juntándose 2 millones de francos. El judío Crémieux, que creó la Alliance Israélite Universelle (Alianza Israelita Universal) hizo el siguiente comentario: “Todo Israel es la garantía de unos para otros”, y encabezó la comitiva que fue a ver a Mehemed Alí, el virrey de Egipto. Su nutrida comitiva incluía a los judíos Munck y Moisés Montefiore. Y naturalmente los 2 millones de francos. Mehemed Alí se dejó sobornar y emitió la siguiente orden: “Debido a las sugestiones de los señores Moisés Montefiore y Crémieux, que llegaron hasta nosotros como delegados de todo el judaísmo europeo (¡!), hemos reconocido que desean la liberación de los judíos que fueron arrestados a causa de la desaparición del padre Thomas. Como no sería juicioso rechazar su pedido, debido a su gran población, ordenamos que los prisioneros judíos sean liberados.”



Brutal muerte de Agnes Hruza


Tres judíos: el ropavejero Leopold Hilsner de Polna y sus hermanos de raza Erbmann y Wassermann, el 26 de marzo de 1899, (en época del Purim), sedujeron a una costurera de diecinueve años llamada Agnes Hruza y con engaños la llevaron al bosque de Brezin, cerca del pueblo. Su cuerpo fue encontrado el 1 de abril de 1899.

Estaba medio desnuda y completamente desprovista de sangre. Su cuello presentaba un horrible orificio. Leopold Hilsner fue arrestado bajo sospecha de asesinato. Más adelante hizo una completa confesión. Explicó cómo había encadenado a la niña con la ayuda de los judíos Erbmann y Wassermann, y cómo había cortado su garganta. La sangre fue recogida en un balde. Uno de los ayudantes la llevó por tren a los lugares en donde fue usada con fines rituales. Hilsner primero hizo una confesión a uno de sus compañeros de prisión, luego al inspector Misska, y más tarde al juez del proceso Baudisch.

Repitió su confesión una y otra vez. El jurado de Ruttenberg lo sentenció a muerte en la horca. Igualmente como en el caso del padre Thomas, la prensa judía empezó a gritar y a delirar durante el juicio demandando que Hilsner fuera puesto en libertad. Sin embargo, sus ataques fallaron contra la incorruptibilidad e integridad del juez de la corte de apelaciones, el Dr. Schneider. Con una voluntad de hierro condujo un juicio justo y completamente imparcial.

Hilsner y sus abogados judíos apelaron la sentencia. El gobierno, influenciado por la prensa y sobornado por el dinero de los judíos, dispuso un nuevo juicio que se celebraría en Piseck. Durante esta nueva investigación se descubrió que Leopold Hilsner había cometido un segundo asesinato ritual. El 17 de julio de 1898 había asesinado horriblemente y de la misma forma a Marie Klima, una joven gentil. Hilsner fue enjuiciado también por este otro crimen.

El jurado de Piseck confirmó la pena de muerte que se le había impuesto en Kuttenberg. Pero, ciertamente, los judíos tienen un brazo largo y poderoso. Alcanzó tan lejos en el acto de proteger a su congénere en peligro, que el gobierno del kaiser Francisco José conmutó la sentencia de muerte de este asesino ritual, y la reemplazó por prisión perpetua.

No obstante, no terminó aquí este extraordinario caso. En 1913, los judíos marxistas bajo la conducción de los judíos Viktor Adler, Otto Bauer y Julius Deutsch hicieron estallar la revuelta. Los judíos recordaron entonces, a su hermano de raza Hilsner. Las puertas de la prisión se abrieron y este asesino y carnicero humano fue alborozadamente recibido y puesto en un hogar judío para ancianos (¡!) Varios años más tarde murió y fue sepultado en Austria, en una honrosa tumba en el Cementerio Central Israelita. En este caso, que pudo ser comprobado sin ninguna duda, los judíos demostraron que son los propulsores del asesinato ritual y que honraron al criminal. Una vez más la judería probó que no es más que una banda bien organizada de criminales.



La Condesa Judía Jázara y su baño en la sangre de 650 niñas


El nombre Hungría proviene de Huno y se origina en el hecho de que el grupo étnico mayoritario húngaro es el magiar, familiares de los turcos y los hunos. No olvidemos que la familia más poderosa de Hungría por muchos siglos fue la familia Bathory, a la que pertenecía Ferenc Bathory, apodado Ángel Negro porque era famoso por empalar a sus víctimas vivas, esposo de su prima Elizabeth Bathory, la Condesa Sangrienta, renombrada asesina serial que asesinó a más de 650 niñas y muchachas adolescentes entre los nueve y los veintiún años para beber su sangre y bañarse en ella y así mantenerse joven por siempre, lo que nos recuerda los rituales de sangre jázaros y los libeles sangrientos realizados por los judíos cabalistas que ocurrían en las catacumbas medievales y que usualmente incluían niños lactantes según las crónicas de la época.

Bathory, según se dice, fue una mujer bisexual ó incluso lesbiana según algunas fuentes, que practicaba la magia negra en una corte de nigromantes y brujos, gustaba de torturar a sus víctimas y hacerlas sufrir intensamente y trataba a sus sirvientes peor que a animales con castigos brutales por pequeñeces. Es demasiada coincidencia que Elizabeth Bathory perteneciera a la aristocracia húngara (en gran parte descendiente de judíos jázaros) y realizare sangrientos rituales de magia negra judía.

Se sabe también que la Familia Bathory era incestuosa y realizaban matrimonios consanguíneos (lo que pudo haber causado la esquizofrenia de Elizabeth), práctica que también es común entre los judíos desde los tiempos de David. Recordemos que familias khazaras como los Rothschild también es común su práctica del incesto.



Rituales "Modernos"


El 5 de septiembre de 1938, 59 jóvenes nazis chilenos fueron asesinados a mansalva en la llamada "Masacre del Seguro Obrero". El hecho de sangre, que involucró al propio presidente de la república de entonces, fue realizado por un grupo de oficiales policiales vinculados a la masonería chilena y dirigidos en el lugar de los hechos por un extraño judío llamado Francisco Droguett Raud. Todo esto hace sospechar que se trató, en parte, de un gran asesinato con connotaciones rituales.

Muchachos de las vencidas fuerzas alemanas del Reich, fueron ejecutados sin juicio, sin defensa ni ajuste a las leyes internacionales, al final de la guerra. Miles de alemanes fueron asesinados de esta forma por los aliados y, al igual que en los bombardeos, las órdenes eran impartidas por oficiales y políticos de origen judío. Todas estas imágenes han desaparecido de la luz pública.

Hombres, mujeres y niños asesinados por los aliados en los criminales bombardeos a los barrios civiles de las urbes alemanas, ordenados por los mandatarios Roosevelt y Churchill. Por este holocausto alemán nunca hubo juicios de Nüremberg ni compensaciones. Miles y miles de civiles germanos murieron en los bombardeos a Berlín. Algunos "historiadores" han cometido el descaro y el sacrilegio de exponer algunas de esta imágenes fingiendo que se trataría de "víctimas judías del Holocausto" . En el verdadero holocausto, el que ocurrió contra los alemanes con la llegada de los aliados, los judíos no eran precisamente las "víctimas"... Ese sí fue un verdadero Holocausto, una "quema ritual", con miles y miles de asesinados por bombas incendiarias. Un escándalo que quedó en la impunidad absoluta.

Una de las bombas atómicas fue lanzada sobre Japón, sin necesidad bélica real y con el único objeto de probar su poder destructivo en zonas urbanas y sus mecanismos de detonación. Por eso, la bomba de Hiroshima era distinta de la de Nagazaki. La isla de Japón presentaba, además, las características de aislamiento continental ideales para usarlas sin dañar países vecinos, amigos de los aliados. Desde su creador teórico, Albert Einstein, hasta el presidente de EE.UU que ordenó su uso, Harry S. Truman, prácticamente todos los vinculados al crimen de Hiroshima eran judíos. Ambas esas bombas fueron lanzadas con inscripciones que decían ser "un beso de los EE.UU para Japón e Hiroito".

Se podria seguir con los niños japoneses quemados al abrazo de fuego de la bomba atómica de Hiroshima y Nagazaki de 1945, utilizada por las altas autoridades judías que en aquel entonces dominaban los Estados Unidos. El creador intelectual de la bomba, Albert Einstein, el famoso científico judío que ha sido inmortalizado con una imagen de personaje simpático y agradablemente informal, insistió en varias oportunidades que la bomba fuera lanzada pronto, a pesar de que frecuentemente se hace creeer lo contrario. Einstein siempre estuvo de acuerdo con emplear la bomba atómica y usarla de preferencia contra Alemania, alternativa que fue descartada por poner en peligro a los países aliados cercanos a los límites germanos.

La Guerra de Vietnam también le presentó a los altos oficiales del Pentágono, vinculados a la judería, toda una gama de excusas para probar el poder destructor de un sinnúmero de armas de guerra sobre áreas civiles, como las bombas de napalm, Todo indica tambien que la Guerra del Golfo Pérsico habría tenido motivaciones muy parecidas, para probar armas de gases venenosos del ejército norteamericano. Se repite asi la crueldad criminal en las bombas de la judía Madeleine Albrigth contra Irak, las que llevaban burlas y consignas groseras escritas sobre sus cubiertas antes de ser arrojadas sobre civiles inocentes.

El 20 de diciembre de 2005, en una discusión con un analista político iraní emitida por la cadena de televisión iraní Jaam-e Jam 2, el autor del libro The History of the jews (‘la historia de los judíos’) que trabaja para el Tehran Times, Dr. Hasan Hanizadeh, afirma: En 1883, unos 150 niños franceses fueron asesinados de formas horribles en los suburbios de París, justo antes de la festividad de la Pascua judía. Investigaciones posteriores mostraron que los judíos los habían asesinado y tomado su sangre... Un incidente similar ocurrió en Londres, cuando muchos niños ingleses fueron asesinados por rabinos judíos.

No cabe duda que la matanza de mas de 100 millones por los bolcheviques, el holocausto palestino hasta hoy en día, los atentados de falsa bandera y las cientas de guerras desatadas por Estados Unidos (controlado por judíos) en el último siglo, son obras de judíos para ofrecerle el "Holocausto" a su dios, de una manera "sigilosa".

La última alusión importante a los rituales sanguinarios judíos se hizo en a principios de enero de 2005, unos 20 miembros de la Duma rusa hicieron público un libelo de sangre contra los judíos. Se dirigieron a la oficina del fiscal general y exigieron que Rusia «prohibiera todas las organizaciones judías». Acusaron a los grupos judíos de ser extremistas, «anticristianos e inhumanos, cuyas prácticas se extendían incluso a los asesinatos rituales». Aludiendo a decisiones judiciales antisemitas anteriores, que acusaban a los judíos de asesinatos rituales, escribieron que «muchos hechos cometidos por extremistas religiosos han sido probados por los tribunales». Las acusaciones incluían los típicos tópicos antisemitas, como «todo el mundo democrático está actualmente bajo el poder financiero y político de la internacional judía. Y no queremos que Rusia esté entre esos países no libres».

Esta petición fue publicada en forma de una carta abierta al fiscal general en el periódico Rus Pravoslávnaya (‘Rusia ortodoxa’). El grupo estaba compuesto por el ultranacionalista Partido Liberal Democrático de Rusia, el Partido Comunista de la Federación Rusa y el nacionalista Ródina (Unión Patriótica Nacional de la Madre Patria), con unos 500 partidarios. Entre los partidarios figuraban editores y periodistas de periódicos nacionalistas. A finales del mes, el grupo recibió fuertes críticas y se retractó en su demanda.

Palestina es un escenario de Holocausto continuo, la matanza de niños allí es algo que sucede todos los años, una manera moderna de ofrecer rituales a Baphomet sin que la población se de cuenta. Con esto se da por concluida está sección, para no extender más el asunto, si quiere adentrarse más investigue por sí mismo y encontrará que todo está relacionado.

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Los Enemigos de la Humanidad