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Judíos y la Esclavitud.
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Esclavitud, Especialidad Judía

EL ROL JUDÍO EN LA ESCLAVITUD DEL SER HUMANO

Sección dedicada a la investigación del rol de los judíos en la esclavitud del ser humano. Mucho se habla de la esclavización de los judíos a través de los bancos que endeudan a los países, inmobiliarias que mantienen al humano a trabajar gran parte de su vida para pagar un terreno en un mundo donde le pertence y una casa donde al final del camino volverá a ser parte de alguna inmobiliaria, del estado o del banco, etc. Pero poco se habla del rol judío en la esclavitud tal y como se conoce como vulgarmente y de eso se encargará esta sección.

"Quieres adquirir esclavos y esclavas, los tomarás de las naciones vecinas: de allí comprarás esclavos y esclavas. También podrán comprarlos entre los extranjeros que viven con ustedes y de sus familias que están entre ustedes, es decir, de los que hayan nacido entre ustedes. Esos pueden ser propiedad de ustedes, y los dejarán en herencia a sus hijos después de ustedes como propiedad para siempre. Pero tratándose de tus hermanos israelitas, no actuarás en forma tiránica, sino que los tratarás como a tus hermanos." (Levítico 25:41-46).

"Cuando el Mesías llegue, todo judío tendrá 2800 esclavos." (Simeon Haddaesen fol. 56-D).

La esclavitud, una de las especialidades de los judíos desde tiempos muy remotos

“En Constantinopla (A) existe un mercado para los esclavos de ambos sexos, y los judíos son los principales comerciantes, que los traen para ser vendidos: hay un gran número de niñas, traído de Hungría (1), Grecia (2), Candia (3), Circassia (4), Mingrelia (5), y Georgia (6), para los turcos, que los compran para sus harem (lugar dedicado de la casa para la mujer en la familia musulmana)” – pag 216.
Puede acceder al libro completo en el siguiente enlace (click)

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Los judíos han tratado de aprovechar en propio beneficio el justo resentimiento que tienen los negros de Estados Unidos contra los blancos, por los siglos en que fueron sometidos a la esclavitud primero ya la discriminación racial después.

En Estados Unidos los judíos han trabajado para lanzar a los negros contra los blancos con el fin de alentar la guerra de razas, debilitar a este país, pero principalmente, para controlar y manejar a los negros con el fin de consolidar el dominio judío en los Estados Unidos, presentándose los israelitas como libertadores y defensores de la población negra de esa nación, pero es evidente que por muy justo que sea el resentimiento de los negros contra los blancos por los años de esclavitud y discriminación, sería un desastre para ellos mismos y para el resto de la humanidad que los negros se dejen conquistar y dominar por los judíos que han dado en fingirse, desde la Guerra de Secesión, como sus libertadores y sus amigos, ya que han sido dichos israelitas, los peores explotadores de la población negra y los principales responsables de la esclavitud que sufrieron.


La Jewish Encyclopedia (Enciclopedia Judía), en su vocablo "Slave-trade" o sea "Comercio de Esclavos", dice lo siguiente

"En un principio, el tráfico con esclavos judíos estaba prohibido, pero parece que no había ninguna restricción legal (judía), para la compra y la venta de esclavos gentiles- Con la dispersión de las naciones en Europa y el conflicto surgido entre los arios (1) y los católicos en España por motivos religiosos, los judíos tuvieron la oportunidad de surtir de esclavos a los unos y a los otros”. En Italia "En tiempos del Papa Gregorio el Grande (años 590 a 604), los judíos se habían convertido en los principales mercaderes en este tráfico" (de esclavos). Jacobs ha indicado, que los esclavos británicos puestos a la venta en el mercado romano estaban en manos de mercaderes judíos" (Jacobs Jews of Angevin England, página 5).

Y continúa afirmando la Jewish Encyclopedia, esta obra judía de indiscutible valor, lo siguiente

"Con el surgimiento del Islam se presentó a los judíos la gran oportunidad de abastecer al mundo cristiano con esclavos musulmanes y a su vez, de abastecer al mundo islámico con esclavos cristianos; e Ibn Khordadh-beh en el siglo noveno describió los dos caminos por los cuales los mercaderes judíos de esclavos llevaban esclavos del occidente al oriente y del oriente al occidente". "De acuerdo con Abraham Ibn Yakub, los judíos bizantinos regularmente compraban eslavos en Praga para venderlos como esclavos". "Muchos indudablemente de los judíos españoles debieron su riqueza al comercio de esclavos". "Los judíos de Verdun (Francia) por el año de 949, compraban esclavos a su vez para venderlos en España". "La Iglesia repetidamente protestó contra la venta de cristianos a los judíos (como esclavos); la primer protesta ocurrió en el año de 538. En el Tercer Concilio de Orleans se aprobó un decreto prohibiendo a los judíos poseer sirvientes o esclavos cristianos y esta prohibición fue repetida una y otra vez en distintos concilios, como el de Orleans del año 541, el de París del año 633, el Cuarto Concilio de Toledo del año 633, los Concilios de Szaboles año 1092, de Ghet año 1112, de Narbonne, año 1227, de Beziers año 1246" (2).

Estas prohibiciones tan repetidas en los distintos concilios indican que a pesar de ella los judíos reincidían en la posesión y compra venta de esclavos cristianos. En el Islam también se llegaron a publicar leyes prohibiendo a los judíos tener esclavos musulmanes y dedicarse a su venta, pero siempre los israelitas lo mismo que en la cristiandad, pudieron burlar las leyes prohibitivas y seguirse enriqueciendo con la más criminal de las explotaciones del hombre por el hombre existente en la historia de la humanidad.


El dirigente israelita Rabino Jacob Salmon Raisin, escribiendo sobre los judíos de Hungría en el siglo décimo, dice

"Como en otros países, ellos se dedicaban al comercio, especialmente en Bohemia, agarraban esclavos no judíos". (13) Es decir gentiles. Siendo el comercio de esclavos un tradicional negocio de los judíos, siempre hacían lo posible de obtener permiso de los monarcas gentiles para vender y comprar esclavos. Entre las concesiones que obtuvieron en el imperio de Carlomagno durante el reinado de Luis el Piadoso, figuraba la de poder comprar y vender esclavos paganos. (4)

Esta y otras concesiones fueron fáciles de obtener del Emperador Luis, ya que quien realmente gobernaba durante su funesto reinado era la Emperatriz Judith de quien el historiador francés Guy Breton dice que fue una hermosa joven israelita, que entró de criada al servicio del Emperador al que atrapó con su belleza, convirtiéndose primero en concubina del monarca y después obteniendo de éste, al que dominaba completamente, que se casara con ella haciéndola Emperatriz del gran Imperio Carolingio, Al que está judía trató de gobernar, ante la indignación y escándalo de la nobleza y del pueblo, que se levantaron en armas contra el dominio de "la judía", como todos la llamaban, que con sus intrigas fue la responsable de que a la muerte de ese nefasto Emperador, el imperio se dividiera en tres reinos, sin mantenerse la unidad deseada por su fundador Carlomagno, maniobrando además la emperatriz israelita para eliminar a los sucesores ya designados por Luis el piadoso, hijos de su primer matrimonio, para poder controlar la sucesión a la muerte del emperador, cosa que solamente consiguió en parte. (5)

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Sería alargar demasiado este capítulo si se sigue citando los innumerables casos en que a través de todo el mundo los israelitas se dedicaron al comercio criminal de la compra y venta de esclavos, que siglos antes del nacimiento del régimen capitalista, obra de los mismos israelitas, los judíos llegaron a convertir en uno de los monopolios que les dieron más jugosas utilidades. Me reduciré ahora solamente a establecer el papel que desempeñaron los judíos en el infame tráfico de esclavos negros de África a las Américas del norte y del sur. La Enciclopedia Judaica Castellana, ante las acusaciones tan generalizadas en todo el mundo contra los judíos por haberse dedicado y casi monopolizado el infame tráfico de esclavos, trata de defenderlos en forma fácil de refutar.


Dicha enciclopedia, hablando del comercio de esclavos negros de África a América confiesa lo siguiente

"Cuando a principios del siglo XVI se introdujeron en América los esclavos negros, encontramos una vez más judíos españoles, portugueses y holandeses entre los traficantes y dueños de esclavos" (6).

Con respecto a los judíos españoles es preciso recordar que ya desde el descubrimiento de América por Cristóbal Colón habían pretendido obtener de los reyes de España, por conducto del descubridor, el permiso de convertir en esclavos a los indígenas del Nuevo Mundo, negocio que hubiera producido a esos israelitas enormes ganancias, sometiendo a la esclavitud a millones de indios, para venderlos como tales en el resto del mundo, como lo harían siglos después con millones de negros del continente africano. La Jewish Encyclopedia nos dice que en la primera expedición de Cristóbal Colón se incluyeron cinco judíos, uno de ellos llamado Luis de Torres (7).


La Enciclopedia Judaica Castellana aclara quiénes fueron los otros cuatro diciendo al respecto

"Entre los acompañantes de Colón, pueden mencionarse como de origen judío; Luis de Torres, intérprete, que conocía el hebreo, el caldeo y algo de árabe; Alonso de la Calle, Rodrigo Sánchez de Segovia, pariente del Tesorero Gabriel Sánchez, quien acompaña a Colón por deseo expreso de la reina; Marco cirujano, y el médico y boticario del Barco, Bernal, a quien la inquisición de Valencia había impuesto un castigo por judaizante (es decir por practicar en secreto el judaísmo} en 1490. Luis de Torres fue el primer europeo que pisó el continente Americano y fue enviado por Colón para buscar el Gran Jan Asiático y ofrecerle los respetos del Almirante. La expedición de Torres en Cuba vio a los indígenas fumando tabaco y trajo hojas de esa hierba a Europa. Posteriormente Torres se estableció en la Isla de Cuba y obtuvo tierras y esclavos y una pensión anual de los Reyes de España". "Luis de Torres, fue el primer judío que vivió y murió en tierra americana". (8)

El investigador Malcolm Cowley, dice que Sánchez, ayudado por los otros cuatro judíos citados, convenció a Colón de la idea de capturar quinientos indios para venderlos como esclavos en Sevilla, España (9). Por lo mismo, Luis de Torres y Rodrigo Sánchez, fueron los primeros mercaderes de esclavos en América, sólo que su criminal comercio fue detenido a tiempo y prohibido por la decisiva intervención de la Reina Isabel la Católica de España, que unida a su esposo el rey Fernando prohibieron la esclavitud de los indios en los dominios españoles, fijando penas muy graves a quienes intentaran esclavizarlos. Esta disposición protectora de los indios contra los intentos de los israelitas de esclavizarlos, se vio reforzada y consolidada después de realizada la conquista española de América por la promulgación de las famosas leyes de indias, las cuales además de prohibir la esclavitud de los indios en el Imperio Español, los protegía contra la explotación, los malos tratos y el despojo de sus tierras.


El haber impedido España a los judíos el gigantesco negocio del tráfico de esclavos indios que habían proyectado e iniciado, es otra causa del odio ancestral de los israelitas contra España y de la creación y difusión de la llamada leyenda negra calumniosa que contra ella han propagado los judíos y sus satélites en todo el mundo desde hace siglos. En libros de historia, novelas, textos científicos, películas cinematográficas, etc. Puede profundizar más sobre este odio judío contra España en el siguiente enlace: https://eldiariodeadolf.com/los-talmudicos-contra-espana

Siguiendo con el criminal tráfico de esclavos negros iniciado por los judíos en las colonias inglesas de América del Norte, que al independizarse constituyeron lo que hoy son los Estados Unidos, fue la ciudad portuaria llamada Newport, en la costa del Atlántico, donde establecieron los israelitas el centro mundial del comercio de esclavos negros. De allí partían las naves para África, donde eran llenadas de esclavos negros que eran conducidos a Newport para ser vendidos en las antiguas colonias británicas del sur que aceptaron permitir ese infame tráfico, ya que las del norte siempre lo prohibieron. Otro gran centro del comercio de esclavos fue la ciudad de Charleston. Al mismo tiempo tanto Newport como Charleston eran grandes centros judíos al grado de que a Newport se le conocía en aquellos tiempos, como el "Newport Judío", en el que israelitas fabricaban ron en grandes cantidades destinado a venderse a los indios, fomentando en ellos el vicio de la embriaguez lo cual proporcionó como siempre grandes ganancias a los judíos que lo fabricaban y distribuían.

Está comprobado que en un solo año, de 128 naves destinadas en Charleston a transportar esclavos negros, 120 fueron fletadas por judíos tanto de Newport como de Charleston, lo que indica que los israelitas tenían casi el monopolio del criminal tráfico de esclavos negros. Uno de los israelitas que más destacaron en el control de este tráfico de esclavos negros fue el judío portugués Aarón lópez, quien tenía toda una flota de buques destinados a traer esclavos, gran parte de ellos fletados con su propio nombre.


Un estudio sobre el asunto titulado .”¿Quién trajo los esclavos a Estados Unidos?" y del que se está tomando estos datos, indica, además que

La documentación existente sobre esta materia, muestra que el judío Aarón López, entre los años de 1726 y 1774, fletó con su propio nombre el cincuenta por ciento de las naves encargadas de traer esclavos de África y que, además, tenía otros barcos fletados a nombre de personas de su confianza. El resto de las naves fletadas para el tráfico de esclavos negros figuran en su mayoría también fletadas por judíos. En la misma época, en el año 1749, los judíos de esta región fundaban la primera logia masónica con catorce hermanos que en su totalidad eran judíos. Y veinte años después los israelitas fundaban la segunda logia masónica, llamada. 'King David" (o sea, el rey judío David), cuyos miembros fundadores eran también judíos en su totalidad. (10)

Pero estos hechos nos hacen ver una vez más hasta dónde llegan los judíos, ya que mientras las comunidades israelitas de la región fundaban allí la Hermandad Secreta Masónica que enarbolaba las banderas de libertad, igualdad y fraternidad entre los hombres y cuyo fin secreto era hacer la revolución que derrocando a las monarquías gentiles las substituyera por Repúblicas, controlada ocultamente por el judaísmo, miembros destacados de esas mismas comunidades israelitas consumaban el más criminal atentado contra la libertad, igualdad y fraternidad de los hombres trayendo a América del Norte, los millones de negros que serían reducidos a ignominiosa esclavitud.

Sobre el origen de la esclavitud en los Estados Unidos es preciso tomar en cuenta que antes del año 1661 las trece colonias inglesas que al independizarse formaron la nación norteamericana tenían leyes prohibiendo la esclavitud. Fueron los judíos quienes a partir de esta fecha comenzaron a trabajar incansablemente por conseguir que fueran derogadas dichas leyes y que se permitiera en ellas la esclavitud y sobre todo la entrada a esas colonias de esclavos negros. Al efecto los judíos descubrieron que los colonos ingleses y europeos necesitaban mano de obra adicional en sus plantaciones, en la construcción de casas y en el levantamiento de las cosechas. Al principio eran reclutados en esto europeos empobrecidos, presos soltados de las cárceles para hacer esos trabajos y prisioneros de la guerra con Holanda, que habían sido traídos a las colonias ya quienes se les hacía pagar los gastos de transporte y alimentación con trabajo en las plantaciones y construcción de casas; después se les dejaba en libertad para que trabajaran en lo que desearan. Ante esta situación, prominentes judíos de Newport y de Charleston descubrieron que sería un gran negocio someter a los indios de Norteamérica a la esclavitud para venderlos a los colonos y hacer un gran negocio. Pero llegaron a la conclusión de que los negros de África tenían mayor fortaleza para realizar este trabajo y resolvieron iniciar en gran escala el tráfico de esclavos negros, comprando muy baratos a negros nativos de la costa occidental de África para venderlos como esclavos a un precio varias veces mayor en Norteamérica, realizando con ello enormes ganancias. Pero las leyes que prohibían la esclavitud en las colonias impedían que se pudiera realizar el gigantesco y criminal negocio. Por eso los judíos que lo habían proyectado se lanzaron a realizar toda clase de gestiones para conseguir que esas leyes prohibitivas fueran derogadas.

Basta con estudiar quiénes fueron las personas que lucharon por obtener esa derogación, para comprobar que eran judíos. Así por ejemplo en los documentos existentes sobre la materia, aparece que sólo en Filadelfia las personas que gestionaron la derogación de las mencionadas leyes fueron judíos en su totalidad; fueron precisamente los israelitas: Sandiford, Lay, Woolman, Solomón y Benezet.

Sin embargo, todas estas gestiones fracasaron con algunas excepciones, en las colonias del norte que menos necesitaban del trabajo esclavo, mientras que en el sur, donde era más preciso, los judíos consiguieron que se derogaran las leyes que prohibían la esclavitud. Conseguida tal derogación, los israelitas procedieron a adquirir muchas naves, que compraban en la costa de África diversas mercancías que ocupaban poco espacio en el barco, que era ocupado en su mayor parte por los esclavos negros adquiridos y cuya venta en las colonias de América del Norte se facilitaría más aún, ya que en los territorios de las colonias del sur azotaba la malaria, que difícilmente toleraban los trabajadores blancos. Por lo contrario los esclavos negros tendrían que trabajar allí por la fuerza, aunque enfermaran y murieran de malaria. Además de los traficantes judíos de esclavos de Newport y Charleston, la Compañía Imperialista Holandesa de las Indias Occidentales, controlada, como ya indicamos en un capítulo anterior, por capital judío, había ya usado con anterioridad varias naves para trasladar esclavos negros a Manhattan. (11).

El Instituto Tecnológico de Carnegie ("Carnegie Institute of Technology") de Pittsburgh, Pennsilvania, Estados Unidos, tiene una biblioteca y un archivo con documentos de la época en que fueron traídos a Norteamérica los esclavos negros, que esclarecen la participación decisiva de los judíos en el criminal comercio de esos esclavos. El estudio minucioso de tales documentos lleva a la convicción de que los judíos tuvieron en sus manos un verdadero monopolio en el tráfico de esclavos negros de África a la América septentrional. (12).

El judaísmo mundial ha empleado en diversos países el ron, el vodka y los aguardientes o licores usados en cada país, para fomentar el vicio del alcoholismo, en quienes desea explotar económicamente o esclavizar. Cuando los judíos de Newport y Charleston abrigaron la criminal idea de esclavizar a los indios de la América del Norte para venderlos como esclavos en las colonias inglesas e incluso en otras partes del mundo, lo primero que hicieron fue mandarles emisarios que les vendieran ron, para inculcarles el vicio del alcoholismo. Las destilerías de ron, propiedad de judíos en Charleston y Newport, lo estuvieron mandando al centro y al oeste, poblados por las tribus indias, a cuyos jefes lo vendían. Muy pronto el alcoholismo hizo presa de las mencionadas tribus y el negocio de la venta del ron proporcionó enormes ganancias a los explotadores judíos. Cuando éstos se convencieron de que los indios -según ellos decían- por falta de apego al trabajo duro y otros motivos, no eran los esclavos ideales para las plantaciones de las colonias inglesas del Sur y llegaron a la conclusión de que los negros de África serían mucho mejores. Mandaron emisarios a vender ron a las tribus negras de la costa occidental de África, con el fin igualmente de estimular en ellas y en sus jefes el vicio de la embriaguez, lo que al mismo tiempo que daría a los explotadores israelitas también ganancias fabulosas, les permitiría ir preparando el camino para la cacería de esclavos negros, como ellos sarcásticamente la llamaban.

Entre los judíos de ambas ciudades que según la documentación archivada en: "The Carnegie Institute of Technology" de Pittsburgh, Pennsilvania, (Estados Unidos), se dedicaban al negocio del tráfico de esclavos, de la destilería del ron y de ambos a la vez figuran los siguientes:


Israelitas, de origen portugués, español, holandés e inglés, pero todos ellos judíos:

"Isaac Gómez, Hayman Levy, Jacob Malhado, Nephtaly Myers, David Hart, Joseph Jacobs, Moses Ben Franks, Moses Gómez, Isaac Días, Benjamín Levy, David Jeshuvum, Jacob Pinto, Jacob Turk, Daniel Gómez, James Lucana, Jan de Sweevts, Félix (cha-cha) de Souza, (conocido como el príncipe de los mercaderes de esclavos y el segundo en importancia después de Aarón López), Simeon Potter, Isaac Elizer; Jacob Rod, Jacob Rodríguez Rivera, Haym Isaac Carregal, Abraham Touro, Mases Hays, Moses López, Judah Touro, Abraham Mendes y Abraham All". (13).

Los traficantes de esclavos daban a sus barcos los nombres más pintorescos; a continuación publicamos los nombres de un grupo de quince navíos dedicados al criminal tráfico de esclavos negros:

Barco: "Abigail". Propietario: Aarón López, Moses Levy y Jacob Franks. Etnia: Judíos.
Barco: "Crown". Propietario: Isaac Levy y Nathan Simpson. Etnia: Judíos.
Barco: "Nassau". Propietario: Moses Levy. Etnia: Judío.
Barco: "Four Sisters". Propietario: Moses Levy. Etnia: Judío.
Barco: "Anne & Eliza". Propietario: Justus Bosch y John Abrams. Etnia: Judíos.
Barco: "Prudent Betty". Propietario: Henry Cruger y Jacob Phoenix. Etnia: Judíos.
Barco: "Hester". Propietario: Mordecai y David Gómez.. Etnia: Judíos.
Barco: "Elizabeth". Propietario: David y Mordecai Gómez. Etnia: Judíos.
Barco: "Antigua". Propietario: Nathan Marston y Abram Lyell. Etnia: Judíos.
Barco: "Betsy". Propietario: Wm. DeWoolf. Etnia: Judío.
Barco: "Polly". Propietario: James DeWoolf. Etnia: Judío.
Barco: "White Horse". Propietario: Jan de Sweevts. Etnia: Judío.
Barco: "Expedition". Propietario: John y Jacob Roosevelt. Etnia: Judíos.
Barco: "Charlotte". Propietario: Moses y Sam Levey y Jacob Franks. Etnia: Judíos.
Barco: "Caracoa". Propietario: Moses y Sam Levey. Etnia: Judíos.

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Los judíos de Newport tenían en propiedad trescientas naves para el transporte de esclavos negros de África a Norteamérica, y si se toma en cuenta que de la totalidad de seiscientas naves que salían de Newport para el resto del mundo, la mitad de ellas zarpaban para África, se verá con claridad que los israelitas tenían el monopolio del tráfico de esclavos negros de África a la América del Norte. (14)

Para realizar con éxito el tráfico de esclavos negros, los judíos de Newport, Charleston y también de Virginia no sólo compraron las naves adecuadas para transportarlos de uno al otro continente, sino que crearon en costa occidental de África una agencia africana para la compra de esclavos, dirigida igualmente por judíos y que se introdujo profundamente en el continente africano teniendo ramificaciones, incluyendo jefes de grupos, de aldeas, etc., que pudieron ganarse a muchos jefes de tribus negras para que colaboraran en este enorme negocio israelita del tráfico de esclavos negros. Para ganarse la simpatía y la confianza de los jefes de tribus negras emplearon los judíos el mismo sistema que habían usado con los indios pieles rojas. Al principio se presentaba ante los caciques negros con ron, los sumían después poco a poco y con gran paciencia en el vicio de la embriaguez y les vendían el ron a cambio de oro y de otros objetos valiosos que los negros vendían a precio ínfimo por algo de ron y cuando a las negros se les acababa el oro y los objetos valiosos, las israelitas inducían a los negros alcoholizados a vender a sus hijos y nietos. En realidad estos judíos no hacían más que emplear el mismo sistema que dice el Antiguo Testamento de la Biblia que utilizó el israelita José en Egipto, cuando José explotando la miseria y la carestía imperantes, vendió a los egipcios víveres, primero a cambio de dinero y cuando éste se les acabó, a cambio de sus ganados y sus tierras; cuando los egipcios se quedaron sin nada José les vendió los víveres a cambio de sus personas, convirtiéndolos en esclavos.

Otro sistema que usó esta red de agentes judíos traficantes de esclavos fue el de provocar guerras entre las tribus negras africanas para luego comprar a los vencedores, en calidad de esclavos, a sus prisioneros de guerra, a cambio de ron, armas y municiones, que servían para hacer la guerra a otras tribus, hacerles nuevos prisioneros que eran igualmente vendidos como esclavos, a los agentes de los grandes mercaderes judíos. Lo que queda por investigar es qué papel desempeñaron en este infame tráfico, las tribus de judíos negros.

Una vez comprados por los agentes judíos a muy bajo precio en las formas expuestas los infelices africanos, eran encadenados de dos en dos y llevados por sus guardianes a través de la selva, usando el látigo y golpes de todo género para obligar a los negros que caían al suelo agotados por el cansancio, o a los que por cualquier motivo se negaban a seguir caminando, a reanudar su horrible marcha hacia la esclavitud. Muchos de estos infelices caían agotados y enfermos, sin poderse levantar, a pesar de los latigazos que recibían y entonces eran abandonados en la selva, sirviendo de alimento a las fieras, siendo usual en estas rutas de esclavos a través de la jungla, encontrar los esqueletos y huesos de aquellos que habían sido abandonados por estar enfermos y no poder continuar por sí mismos la caminata. Algunos infelices negros, a pesar de ir encadenados, aprovechando un descuido de sus guardias trataban de escapar, pero eran recapturados fácilmente y asesinados fríamente por sus custodios para escarmiento de los demás. Y este gigantesco genocidio, realizado por los israelitas, seguía llevándose a cabo incluso en épocas posteriores a la llamada Revolución Francesa, en la que los judíos hipócritamente se pronunciaban contra la esclavitud, y esgrimían toda clase de hermosos ideales para que el poder oculto judaico pudiera ganarse el apoyo de la burguesía gentil en su empresa de derrocar las monarquías para substituirlas por gobiernos falsamente democráticos, controlados secretamente, en realidad, por el imperialismo israelita; Mientras que al mismo tiempo en Norteamérica y África, otros judíos practicaban el más criminal tráfico de esclavos para hacer grandes fortunas. A este respecto es preciso mencionar que por ejemplo el judío traficante de esclavos Aarón López, dejó al morir una de las fortunas más grandes en toda la historia de Nueva Inglaterra.

Una vez que los capataces llegaban con sus víctimas encadenadas a la costa, procedían a entregarlas a los agentes de los mercaderes judíos de esclavos y a los capitanes de los buques que habían de transportar a Norteamérica a la humana mercancía. El tráfico de esclavos negros realizado por los capitalistas judíos de Charleston y Newport, tenía dos empresas separadas pero controladas ambas inicialmente por los israelitas. La primera se encargaba, de la obtención de negros en la selva africana, en la forma antes dicha, hasta la llegada a la costa de las caravanas de esclavos. Y la segunda empresa se iniciaba con la entrega de los esclavos encadenados a los agentes israelitas.

Ya los capitanes de los barcos que habían de transportar su mercancía humana a Newport, Charleston, Virginia y demás lugares donde serían vendidos al público. En la empresa de la cacería y llegada a la costa, los judíos se encontraron con competidores negros que capturaban a sus presas en una forma u otra y los llevaban a la costa para venderlos a los agentes de las grandes firmas israelitas de Newport y Charleston. Con estos últimos, los mencionados agentes y los capitanes de barco eran muy exigentes, según puede confirmarse con datos de los documentos de los archivos que estamos dando a la publicidad.
Cada negro capturado era presentado al agente o al capitán del barco, que obligaban al negro a mover los dedos, los brazos, las piernas y el cuerpo entero, para asegurarse de las posibilidades de la víctima de realizar un buen trabajo. Cualquier defecto era motivo para que se bajara el precio de compra. Incluso se examinaban los dientes de las víctimas. Un solo diente que faltara servía de pretexto a los agentes judíos para bajar el precio.

Si un negro llegaba con alguna enfermedad a la costa, era comprado a ínfimo precio por los agentes israelitas, siempre que calcularan que podían curarlo y venderlo a un precio mucho más alto que rindiera suficientes ganancias. Los negros en buen estado, eran permutados por cien galones de ron, cien libras de pólvora, o en efectivo, entre dieciocho y veinte dólares. Sin embargo a veces las circunstancias obligaban a los agentes y capitanes a pagar excepcionalmente más por las víctimas. Entre los documentos examinados figura una anotación manuscrita de un capitán de nave, fechada el 5 de septiembre de 1767 , en que manifiesta haber tenido que pagar por un negro hasta doscientos galones de ron. Pero lo común era que se compraran a los precios antes mencionados. Mas cuando las mujeres pasaban de los 25 años de edad, del precio referido se rebajaba un veinticinco por ciento. Los niños, cuando eran aceptados en compra, se pagaban a un precio mucho más bajo.

Pero de los documentos examinados resulta también que esos negros comprados a razón de veinte dólares por lo general y en algunos casos hasta de cuarenta dólares, vendidos en las colonias inglesas de América, por los mercaderes israelitas de esclavos a un precio de 5 mil dólares, lo cual permite apreciar el jugoso negocio que realizaron los judíos con el tráfico de esclavos negros sobre todo si se toma en cuenta que en esta inmensa operación de genocidio fueron conducidos de Africa a las Américas del norte y del sur millones de negros. Los documentos relativos al capitán judío de un barco transporte indican que el capitán Freedman, israelita manifiesto, pegaba el precio de los negros en la costa también ya sea en mercancía o en efectivo. Pero al cambiar ron por esclavos negros, seguía al pie de la letra las instrucciones de sus patrones judíos de Newport, en las que le ordenaban textualmente, según consta en el documento manuscrito original examinado:

"Ponga usted en el ron, toda el agua que sea posible mezclar" (Pour as much wáter into the rum, as you possibly can). En esta forma los competidores gentiles negros en la primera etapa del tráfico de esclavos, o sea, desde su captura hasta su arribo a la costa, eran defraudados también con el ron mezclado con agua. Después de todo lo anterior, ya en manos de los capitanes de los barcos, que muchas veces eran gentiles y de los agentes israelitas que los acompañaban y dirigían la operación, los infelices negros eran rapados y afeitados de la cabeza ya continuación eran marcados con marcas de hierro candente que tenían las letras del magnate judío propietario del nuevo esclavo, en la misma forma en que los propietarios de ganado marcan a las reses para que se sepa quién es su dueño. Estas marcas de fuego hacían sufrir enormemente sobre todo a las mujeres ya los niños y eran grabadas con el hierro candente en la espalda o en la cadera, sin que los mercaderes judíos de esclavos sintieran la menor compasión al realizar estos infames crímenes. De esta manera, sí alguno de estos nuevos esclavos negros trataba de escapar era reconocido inmediatamente por la marca y devuelto al propietario israelita.

Algunos documentos muestran cómo a veces familias enteras de negros eran compradas o capturadas en la selva y en la costa divididas entre los agentes de las grandes empresas israelitas, que sin piedad separaban a los hijos de sus madres y de sus padres repartiéndose el botín, según haya comprado un agente a la madre y otro distinto la los hijos y así sucesivamente. Entre horribles llantos y sollozos que no movían a compasión a los agentes israelitas, las madres veían llevarse encadenados a sus hijos en otros barcos a regiones donde nunca más volverían a verlos. El lector podrá imaginarse cuántos sufrimientos terribles de millones de seres humanos fueron necesarios para que algunos centenares de judíos pudieran amasar con ello grandes capitales.

Los hechos han demostrado que nadie como los israelitas a través de la historia han sistematizado en forma casi científica la explotación del hombre por el hombre y que nadie como los judíos ha conocido a fondo esta explotación, ya que ellos la han practicado como ningún otro pueblo, sobre todo en los tiempos modernos. No es por lo mismo extraño que fueran dos israelitas, Carlos Marx y Federico Engels, quienes con mayor maestría pudieran hacer un estudio de lo que ha sido y sigue siendo la explotación del hombre por el hombre. Pero que ambos ocultaron es que han sido sus hermanos judíos, los más grandes maestros en este arte infame aunque Marx haya dicho algo, pero muy poco, sobre la materia en su libro ya citado sobre la “Cuestión Judía".

El acarreo de los negros de la playa al buque transporte se hacía en canoas de remo, en las que usando toda la fuerza eran conducidas de cuatro a seis personas, estando todo listo para que si alguna se echaba al agua fuera rápidamente recapturada. Al llegar al barco eran privados los esclavos de sus vestiduras y si alguno podía escurrirse y saltar al agua, eran recapturado por los hombres preparados para esta eventualidad. A todo aquel que hubiera intentado escapar se le cortaban inmediatamente las piernas en presencia de todos los esclavos, para que ninguno de éstos volviera a intentar la fuga.

La nave transporte de esclavos estaba dividida en tres secciones; a los niños se les dejaba en la cubierta, a las mujeres se les colocaba en otro lugar y a los hombres siempre bajo cubierta, y como estos buques, para ahorrar gastos, eran inadecuados para transportar personas, estaban equipados como si fueran a acarrear animales, a los que eran equiparados los pobres esclavos negros. Por lo general, bajo cubierta había un espacio de un metro de altura, o sea, 39 pulgadas, en donde como en una lata de sardinas eran colocadas en posición horizontal, apretadas lo más posible, unas al lado de otras para que cupieran en este sofocante lugar el mayor número de individuos y disminuyeran al máximo posible los gastos de transporte; Exactamente como se colocan las sardinas en una lata; y como aparece en la pintura que como lámina de este libro añadimos al presente capítulo. En esta dolorosa y desesperante posición los infelices esclavos propiedad de los comerciantes judíos, tenían que permanecer por tres meses aproximadamente hasta el final del viaje, en la mayor parte de los casos encadenados unos con los otros.

Generalmente, los capitanes de los navíos raramente se compadecían con estos desventurados individuos. Algunos de ellos de tanto dolor y desesperación se volvían locos en el camino. Otros enfermaban y morían durante la travesía. Y en los casos en que los capitanes descuidaban el encadenar a algunas víctimas, solía ocurrir que alguna de ellas enloquecida, hiriera o matara al pobre compañero de infortunio que había sido apretujado junto a ella. A veces surgían en estos casos, horribles peleas, en que algunos semiasfixiados y desesperados, trataban de adquirir a costa de sus compañeros de al lado, una o dos pulgadas de más espacio para estar un poco menos incómodos. Entonces aparecía el capataz de esclavos que imponía el orden propinando a los rijosos fuertes latigazos. Estas peleas obligaban a los capitanes que habían descuidado el encadenamiento de algunos negros amontonados en estos antros, a vigilar que ninguno quedara libre de las cadenas, para impedir que en la desesperación producida por la angustia y el dolor, se mataran o golpearan seriamente unos a otros; ya que dichos capitanes gentiles, al igual que los capitanes israelitas, tenían el encargo de los judíos dueños del cargamento de esclavos, de hacer llegar su mercancía con vida al puerto de destino, en condiciones de poder ser vendida a buen precio.

Imagínese los horribles sufrimientos que azotaron durante estas espantosas travesías a los millones de negros, para que un puñado de judíos pudieran enriquecerse más y más a costa del sufrimiento, la esclavitud y la muerte de las víctimas de este inmenso genocidio y que sólo han sido comparables a los sufrimientos de millones de campesinos y obreros rusos o de otros países de la extinta Unión Soviética y de sus Estados satélites, incluyendo Cuba, torturados, esclavizados y asesinados por esas dictaduras judías totalitarias, cubiertas con la falsa máscara del socialismo, del comunismo, o de una inexistente y falsa dictadura del proletariado.

Pero había capitanes que no tomaban esta precaución y los infelices negros y negras tenían que permanecer los tres meses del viaje, sin interrupciones, amontonados y sin salir de aquellos antros infernales, sufriendo horriblemente de día y de noche durante tres o más meses, que debieron parecerles años; con las agravantes de las extremas incomodidad e inmundicia en que esos millones de negros tuvieron que permanecer, durante los largos viajes que los conducían a la esclavitud. Al llegar a Norteamérica tos esclavos eran vendidos en el mercado en todas las colonias inglesas que habían autorizado la esclavitud, en vista de las gestiones previas hechas por los israelitas. En muchos casos eran vendidos en pública subasta. (15).

Algo similar ocurrió Con los negros adquiridos en África para ser vendidos en las Antillas y en la América del Sur. Ante estos hechos tan claros y elocuentes, comprenderá que sólo el cinismo y la máxima hipocresía tradicionales en los israelitas, les pueden permitir atreverse a intentar hacerse aparecer como amigos, aliados y hasta redentores de los negros con el sólo fin de engañarlos una vez más para obtener su confianza y poderlos manipular en beneficio de los planes políticos judíos de dominio y conquista.



Brasil: el mayor mercado de esclavos del mundo


Nueve de cada diez africanos fueron enviados a Brasil. El erudito judío Dr. Arnold Wiznitzer describió la temprana presencia judía allí:

"Además de su importante posición en la industria azucarera y en la agricultura impositiva, dominaban la trata de esclavos ... Los compradores que aparecían en las subastas eran casi siempre judíos, y debido a esta falta de competidores podían comprar esclavos a bajos precios."

Según el erudito del Centro Wiesenthal, el Dr. Harold Brackman, durante la década de 1600, "la trata de esclavos en Brasil se convirtió en una especialidad mercantil 'judía' en gran parte de la misma forma que en la Europa medieval temprana".

El judío Jonathan Schorsch escribió: "Los mercaderes judíos poseían rutinariamente enormes cantidades de esclavos temporalmente antes de venderlos".

La sinagoga en Brasil impuso un impuesto a los esclavos de sus miembros. Las subastas de esclavos fueron pospuestas si caían en un feriado judío.



El Caribe y Sudamérica


Los judíos de Surinam poseían plantaciones con nombres hebreos como Machanayi, Nachamu y Goshen, donde, según el Dr. Marcus Arkin, usaron "muchos miles" de esclavos negros. El rabino Herbert I. Bloom agregó que "el comercio de esclavos era una de las actividades judías más importantes aquí ..."

En 1694, los judíos poseían 9,000 africanos, y en 1791 había 100 "mulatos judíos" en Surinam, el resultado no deseado de la violación de mujeres africanas por parte de sus esclavos judíos.

El historiador judío Dr. Cecil Roth escribió que las revueltas de esclavos en partes de Sudamérica "se dirigieron en gran parte contra [judíos], como los mayores esclavistas de la región".

Los judíos de Barbados, escribió un erudito judío, "ganaron buena parte de su dinero comprando y alquilando negros ..." Todos los judíos de Barbados, incluido el rabino, tenían esclavos negros que trabajaban para ellos.

Los judíos almacenaban tantos esclavos africanos en Barbados que las autoridades gentiles se movían para limitar el número de cautivos que podían poseer. Los judíos se convirtieron en los principales comerciantes en "rechazar esclavos", africanos que estaban débiles y enfermos por el viaje desde África. Los comerciantes judíos "los engordaron" y los vendieron a buen precio.

Los judíos formaron milicias con el único propósito de luchar contra los cimarrones negros, los africanos escapados que luchaban por liberar a sus esclavos esclavizados. Las milicias judías asesinaron a los cimarrones y se cortaron las manos para otorgarles trofeos. El primer poema hebreo escrito en el "Nuevo Mundo" fue un amargo ataque contra los líderes del Marrón Negro.

Los eruditos judíos Isaac y Susan Emmanuel informaron que en Curazao, que era un gran depósito de esclavos, "el negocio marítimo era principalmente una empresa judía." El rabino Marc Lee Raphael escribió eso en Curazao en el siglo XVII, así como en Barbados y Jamaica en el siglo dieciocho, "los merchants judíos desempeñaron un papel importante en el comercio de esclavos".



Algodón: oro judío


Durante 134 años, el algodón fue la exportación más grande de Estados Unidos y el motor más grande de la expansión occidental. Cotton fue la base misma de la economía estadounidense e impulsó las industrias textiles y de la indumentaria en Nueva Inglaterra y el crecimiento económico e industrial impulsado por turbo en todo el mundo.

Otros productos, como el maíz, el trigo y el arroz, se cultivaron para alimentar a los esclavos que trabajaban en la industria del algodón y apoyar la economía. El algodón era para la economía mundial en su era lo que es el petróleo para el presente.

Según la Enciclopedia Judía: "Las plantaciones de algodón en muchas partes del sur estaban completamente en manos de los judíos, y como consecuencia, la esclavitud encontró a sus defensores entre ellos".

Podría decirse que el algodón fue el factor individual más importante en la fenomenal adquisición de riqueza de los judíos estadounidenses y, al mismo tiempo, la mercancía más responsable de la opresión y el declive económico de los negros en América. El algodón era conocido como oro judío.

Tan solo en la ciudad de Nueva York, "el 80 por ciento de todos los que se relacionan, y el 90 por ciento de todas las firmas de ropa al por mayor, eran propiedad de judíos. En el resto del país, el 75 por ciento de las compañías de ropa eran judías, y la mayoría de ellas estaban controladas por judíos ". Además, hubo un tiempo en el que los trabajadores de la confección eran casi todos judíos, y los principales negociadores en ambos la indumentaria y el atuendo de segunda mano eran principalmente judíos.



Judíos y los linchamientos


En el período de 1882 a 1927, al menos 4.951 personas fueron linchadas en los Estados Unidos, la abrumadora mayoría de los linchamientos ocurrieron en los estados del sur. De estos, 3.513 eran negros, incluidas 76 mujeres negras, y muchas víctimas fueron somatiladas de que sus restos ni siquiera eran identificables. Estas atrocidades ocurrieron con frecuencia en lugares donde los judíos servían como líderes de la comunidad y funcionarios electos. Los judíos prominentes se escuchaban públicamente apoyando el linchamiento de los negros. La prensa judía defendió el linchamiento: "La raza judía no solo es superior al hombre negro, sino que afirmará su supremacía en el momento apropiado y en el propio".

Nota

(1).- La Jewish Encyclopedia al decir arios, se refiere a los visigodos arrianos.
(2).- La Jewish Encyclopedia. Edición Citada. Volumen XI. Vocablo Slave - Trade. Páginas 402 y 403.
3.- Rabino Jacob s. Raisin. Gentile Reactions to Jewish Ideals, Edición Citada. Página 635.
4.- Rabino Jacob s. Raisin. Gentile Reactions to Jewish Ideals, Edición Citada. Página 442.
(5).- Guy Breton. Historias de Amor de la Historia de Francia Editions Noir et Blanc. París 1955.
Tomo I. Ver todo el Capítulo 7. Sobre el dominio de Judith en el Imperio de Carlomagno, véase también: Maurice Pinay. Complotto contro la Chiesa. Edición atada. Capítulo XX de la Cuarta Parte. (6).- Enciclopedia Judaica Castellana. Edición Citada. Volumen IV. Vocablo Esclavitud. Página 127. Columna II.
(7).- Jewish Encyclopedia. Edición Citada. Volumen I. Vocablo América. (81.- Enciclopedia Judaica Castellana. Edición Citada. Tomo I.
(8) Vocablo América Descubrimiento. Páginas 256 columna 2, y 257 columna 1.
(9).- Malcolm Cowley. Adventures of an African Slaver. Edición 1928. Página 11.
(10).- Who Brought the Slaves to America. Edición Western Front P.O.B. 27854. Hollywood California. U.S.A. Páginas 5 y 6.
(11).- Datos obtenidos de la obra de Western Front, titulada "Who brought the Slaves to America". Edición Citada. Paginas 10 y 11.
(12).- Documentos del "Carnegie Institute of Technology” de Pittsburgh. Según Estudio del Western Front en: "Who Brought the slaves to America". Edición Citada. Página 15.
(13).- W.F .'Who Brought the S/aves to America". Edición citada. Página 17.
(14).- W.F .Obra Citada. Edición Citada. Páginas 12 y 17.
(15).- Para ampliar su información, sobre el tráfico de esclavos de Africa a América, puede consultar, además de la obra ya citada: "Who Broughf the Slaves to America", las siguientes fuentes: I- "Elizabeth Donnan. "Documents illustrative of the History of the Slaves Trade to America" 4 volúmenes. Ediciones Washington D.C. 1930 y 1935. II- Malcolm Cowley. "Adventures of an African Slaver New York". 1928. III- Archivos y Biblioteca del Carnegie Institute of Technology” Pittsburgh, Pennsylvania, Estados Unidos.

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